Refranes Cortos

Existe una basta oferta de libros con refranes especialmente para niños Galería

Los refranes en todo el mundo son una de las formas de expresión de la sabiduría popular. A través de su expresión, nuestros abuelos nos ofrecen un consejo o nos comparten una enseñanza que nos ayuda en la vida diaria. Dan consejos morales, anuncian el tiempo, recuerdan deberes y algunos son pequeños poemas. Durante muchos años se transmitieron de forma oral, de padres a hijos y de generación en generación. Los grandes escritores, al construir sus personajes, no han dudado en incluir en su personalidad el uso de refranes como parte de lenguaje. Así que los refranes aparecen lo mismo en las obras de Cervantes y Shakespeare que las MIlan Kundera, Juan Rufo o García Márquez.

Los refranes cortos nos ayudan a utilizar nuestro idioma

Los refranes cortos nos ayudan a utilizar nuestro idioma

Se dice que la mayor diferencia entre los seres humanos y el resto de los seres vivos es el uso del lenguaje. Nos permite comunicar nuestras necesidades y expresar nuestros más profundos sentimientos. Y expresarlos de manera directa y con el menor número de palabras es un atributo de los refranes que acompañan toda la historia de la humanidad. Fue Aristóteles quien hizo la primera compilación de refranes a los que llamó proverbios y decía que los griegos los heredaron del Antiguo Oriente y los transmitieron a los romanos. Las lenguas romances como el italiano, francés, portugués, español, catalán los conservaron durante todos estos siglos. Luis Martínez Kleiser, estudioso español del folclor, asegura que los refranes “aconsejan, recomiendan, describen, evidencian, explican, interpretan, prescriben, persuaden, orientan, seducen, coaccionan, intimidan…”. Seguramente usted ha escuchado: Quien habla por refranes es un saco de verdades; Saber refranes poco cuesta y mucho vale; Hombre refranero, medido y certero y aquellos que se adueñan del sentido popular pícaro de la cultura como “Para todo mal, mezcal y para todo bien, también”. La picardía y el sentido del humor no están excluidos del refranero.

Dónde conseguir un buen arsenal de refranes para niños y adultos

No resulta difícil conseguir libros y revistas dedicados a recopilar refranes cortos y a proporcionar una idea de cómo se aplican y entienden estas pequeñas joyas de la lengua. El Círculo de Lectores distribuye en Hispanoamérica el “Refranero temático español. Recopilación de 5 mil refranes con comentario de los 2 mil más significativos”, de Gregorio Doval. Luis Junceda Leal escribió para Espasa-Calpe el “Diccionario de Refranes” y en la página de Internet Mundolibro.com se puede encontrar una extensa lista de obras que pueden adquirirse en versión digital o impresa. En 1993, la Asociación Cultural Independiente publicó Paremia “la primera revista española sobre refranes”, donde colaboran muchos profesores de la Universidad Coplutense de Madrid. Otras revistas dedican amplios espacios para darlos a conocer y explicar su sentido, sobre todo de aquellos refranes cortos que parecen contradecirse como el: “Al que madruga Dios le ayuda” y el de “No por mucho madrugar amanece más temprano”, yanto los pequeños como los adultos pueden llegar a confundirse sobre la virtud de aprovechar el tiempo, no postergar las actividades que se deben realizar y la necesidad de ser paciente, de darle su tiempo a cada cosa. Los libros y las revistas sobre refranes son una buena opción para que niños y adultos conozcan más a fondo su idioma y las tradiciones culturales que acompañan a la sociedad.

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